humo que sube a lomo de palabra

Como el humo que sube a lomo de palabra, galope, espantada, estampida. como flujo turbulento, apenas ida, a cuestas mira hoy, por la tangente del futuro, recodo palmario, sólo, si me inclino hacia donde se cae el esputo, el muro de escoria que dejé atrás y que hay que derruir para seguir el paso. Todo se amontona en un nosequé y se pierde en los pudiera, y en la sinapsis, saltos al vacío de impulsos eléctricos que avivan sus brasas con los que no consiguen cruzar. Tantos y más pensamientos que parten con esperanza rota y se aventuran al otro lado por cosas del estómago y la desconfianza, y en cuyo recorrido se hace dueño el eco de mil calladas con algún que otro grito que entre neurona y neurona se abisma hacia la nada. Y con cada segundo una eternidad, con cada milímetro el infinito, cada deseo lo proscrito. cada muerte, mala suerte. cada vida o intento… otra ocasión despojada de final y perdida. Y todo porque una vez algún estúpido quiso ser.