ramera

el polvo acomodado
manso sobre las sábanas que de aquellas
fueran tensas velas soportando las fuertes embestidas de alisios
se alteró ante el desplome de la vieja ramera
de cubierta desconchada
abufonado maquillaje
amarillo el blanco de los ojos
los ojos secos huecos vacíos
atrapados en la red arrastrada de la fatiga que invita a perderse
mientras hunde su esqueleto en un crujido compartido con el crujido del catre
en imágenes yuxtapuestas
improvisadas por un pretérito simple sin sueños de princesa
que nació y que fue de barrios donde se nace y se es sabida
y donde sin embargo y de vez en cuando inyecta fustes con los que mantener al día lejos
o se le escapan miradas a un cielo de noche esquivando el acoso de muros enrarecidos
al acecho del primer signo
de esperanza para caer en cascada sobre el deseo de los miserables
en-callándolos en el estrecho del tiempo y dejando como único escape
de aire la eterna letanía repetida a los cuatro pliegues de las sábanas y la mugre que las arropa

“con las pollas que he tenido que chupar
la de pollas que habré mamado”

3 comentarios:

Eleanor Smith * dijo...

Hoy con tiempo, pude leerte tranquila y placentera toda la tarde.
Te sigo y te enlazo.

Me gustó mucho tu blog, tu arte.

Estaré seguido por aquí.

Un beso o 2 ***

concepto-aparte dijo...

Es sutil y duro y también amante.
Me encantó tu ramera.
Un abrazo!

Manuel Marcos dijo...

Interesantísima imagen yuxtapuesta, con el perfil de la ramera, de través, en la que los adjetivos son destellos nítidos de la memoria. No hay seda que valga aquí. Me alegro.

Salud
Manuel