de los cielos aprendí


de los cielos aprendí los pesares
que pesan más que el aire,
y se enmarañan entre el suelo.

entendí
que no bajará nadie
de los cielos.
no se molestan
en bajarse
hasta el lamento

cuando no hay respuesta.

17 comentarios:

Manuel Marcos dijo...

Es de una sutileza y una fuerza descomunal, Kynicos, una maravilla.

Salud, poeta

ReltiH dijo...

EXCELENTE. UN ABSTRACTO MUY REAL.
UN ABRAZO

Francesc Cornadó dijo...

Muy buen poema, felicidades.
Yo también lo entiendo así:
"no bajará nadie
de los cielos."
Yo también aprendí:
"que hay espantos
que pesan más que el aire,
y se enmarañan entre el suelo."

Y estoy convencido que en esa maraña se cimentan muchos deseos.

En cuanto a estos cimientos, amigo kynikos, voy a poner algo en mi blog.

Salud
Francesc Cornadó

PMPilar dijo...

No bajará nadie.
Peor haber subido.
Pero nadie, nadie.
Como que polvo sobre lodos, cuando miserias, Kynicos.
Quedará, si, esta maravilla de tus versos.
Besos abrazos

David Mariné dijo...

he leído varias veces tu poema a lo largo de estos días y en todas ellas, al terminar, un golde de viento helado me ha sacudido el cuerpo.
es una maravilla. enhorabuena.

Abraham dijo...

Con la losa de tus palabras
caes
y haces salpicar un suelo de
impacientes sentimientos.

Nines Díaz dijo...


La rotundidad del poema no deja tregua, kynikos. Así es.

Un abrazo.

Anna Genovés dijo...

Un hermoso poema que da justo en la diana… ¿Para que bajar a las penas cuando no hace falta?

Buena entrada, amigo. Un abrazo, Ann@

No Soy Literatura dijo...

Creer que hay alguien en los cielos que pueda descender aunque eso no pasase realmente, a veces esta bueno creer en imposibles y esperar, esperar que un día alguien vuelva, si, que vuelva... por en el suelo se los extraña.

PMPilar dijo...

Sigamos sin más amarradicos al suelo,
que ni umbrales por cielos
valen prendas.
Abrazos besos tornados

Elvira Daudet dijo...

¿Cómo se te ha ocurrido que pudiera bajar alguien del cielo, quién? ¿No te bastan las nubes, las estrellas fugaces, el polvo lunar y toda la fabulosa pedrería de la bóveda celeste que amenaza con aplastarnos?

No quiero responder a tus remilgos de modestia y hacerte un regalo envenenado por Navidad, pero este poema baja un pelin respecto a los últimos. Un pelin, no más, pero ponte las pilas.

Muchacho te deseo todas las virutas de felicidad que seas capar de arrancarle a estas fiestas tan ñoñas e hipócritas. Un beso
Elvira

Ángel Lys dijo...

Magnífico poema. Ángel Lys

Carmen Troncoso dijo...

Misteriosas y luminosas tus letras amigo, un abrazo y feliz de recorrerte de través,

Julio Dìaz-Escamilla dijo...

Ni de arriba ni de abajo, solo del horizonte de la amistad. De allí vengo a oler tu siempre alta poesía, amigo mío. Voy llegando, poco a poco.
Un agradecido abrazo.

Amando García Nuño dijo...

Pues casi mejor, sin cielos y sin respuestas estamos mas con nosotros mismos.
Abrazos, siempre

miss desastres dijo...

me quedé atrapada y sufro
una maravilla

Mia dijo...

Nunca vuelven.

qué maravilla cómo escribes.